Barranco de la Boca del Infierno en el valle de Hecho
El Valle de Hecho situado en el corazón del Parque Natural de los Valles occidentales, escondo una joya para los amantes de los deportes de aventura. La Boca del infierno es un estrecho cañón que surca el río Aragón Subordán en su salida de la selva de Hoza hacia Puente la Reina de Jaca. Es una impresionante garganta de color rojizo ideal para la práctica del barranquismo. Hoy queremos hacer una pequeña descripción del recorrido para que los que estáis pensando en contratar podáis tener alguna indicación.
Nos encontramos en el Valle de Hecho, un enclave situado en el Pirineo Occidental, con multiples y diversas opciones para disfrutar en la naturaleza. Senderismo hasta aguas tuertas, ascensión al Castillo de Acher, Tirolinas en Selva de Oza... y diversos y preciosos cañones para descender con cuerdas.
La boca del infierno es un barranco bien escavado en la roca, con formaciones lisas y suaves despues del paso del agua durante miles de años.
Se trata de un barranco de aguas frías, por lo que necesitaremos un neopreno completo para adentrarnos en el recorrido. También son necesarias una zapatillas con suela dura, para caminar por un terreno resbaladizo.
Desde el centro de interpretación del Megalitismo apenas tenemos 20´de aproximación a pie, por la carretera hasta el comienzo del barranco, un descenso de 2h horas y un corto retorno de apenas 10 minutos. El acceso se puede hacer en coche también si contamos con 2 vehículos.
El rapel más grande de este descenso es de 12 metros, donde los más atrevidos podrán saltar bajo la supervisión de nuestros guías.
En el camino encontramos, pequeños sifones, toboganes, pasamanos, saltos y destrepes.
El barranco comienza bajando por una senda que sale desde la carretera. Una vez en el cauce del río caminamos por el cauce, avanzando por caos de rocas destrepando y sorteando grandes bloques. Al poco llegamos al primer salto opcional que queda muy cerquita de un sifón divertido. Ninguno de ellos es obligatorio pero suele hacer las delicias de los más atrevidos.
Conforme avanzamos por el barranco, el cauce se estrecha y las paredes crecen en las orillas. Ya estamos dentro del cañón y las vistas son impresionantes. Tras un estrecho pasillo encajonado, y un tobogán con sorpresa final llegamos al primer plato fuerte del día, que no es otro que un inmenso bloque empotrado entre impresionantes paredes verticales desde el que podremos saltar 10 mts al vacío o rapelar.
Conforme avanzamos encontraremos otra zona estrecha con un pasamanos que ayuda a evitar un salto de agua que cae a piedra. es momento de pegarse a la pared y avanzar lateralmente.
Para finalizar tenemos un precioso salto a una poza enorme. El salto es fácil. después hay que nadar unos cuantos metros en una poza escondida entre grandes pareces. Al final de la poza, puede verse el final del barranco. De nuevo encontramos el bosque verde y un camino que nos devuelve al punto de partida, donde nos cambiamos y comenzamos la actividad. Han sido 2-3 horas de caminar por el cauce escondido de uno de los parajes más recónditos del Pirineo.